El alcalde de Yunchará, Agustín Cazasola, se refirió a la persistente problemática de la migración poblacional en su municipio, señalando que no se trata de un fenómeno reciente provocado únicamente por la crisis actual, sino de una situación estructural que ha marcado a la región desde hace años.
“La migración de la población de Yunchará siempre ha existido, no solo con esta crisis, siempre migraron y siguen migrando”, aseguró la autoridad, destacando que muchos habitantes abandonan el municipio en busca de mejores oportunidades, principalmente fuera del país.
Cazasola explicó que, si bien una parte de los migrantes se traslada a la ciudad de Tarija, en busca de estudio o trabajo, la mayor parte opta por irse a Argentina, motivados por la posibilidad de obtener ingresos más altos o empleos más estables. “Ellos quieren venirse a la ciudad a buscar mejores oportunidades pero lo más fuerte que encontramos es que se van a Argentina”, puntualizó.
El alcalde lamentó que el municipio de Yunchará esté quedando con una población mayoritariamente adulta, debido a que los jóvenes ya no desean permanecer en las actividades tradicionales del campo. “Los jóvenes se vienen a estudiar o no se quieren quedar a cuidar ovejas o agricultura y se van”, afirmó, reconociendo que el desarraigo juvenil representa un desafío importante para la continuidad del desarrollo rural.
Frente a esta situación, Cazasola expresó su esperanza de que en algún momento la población pueda reestablecerse en su tierra natal, aunque reconoce que ello requerirá condiciones económicas y sociales más favorables.
