El mayor análisis genético que se ha hecho sobre la tartamudez encuentra que este problema del habla está relacionado con alrededor de 57 genes distintos y que parte de esta arquitectura genética es compartida con el autismo, la depresión y la musicalidad.
La tartamudez, caracterizada por repeticiones de sílabas y palabras, prolongaciones de sonidos y pausas entre palabras, es el trastorno de fluidez de habla más común, con más de 400 millones de personas afectadas en todo el mundo, según dice en un comunicado de prensa Jennifer Piper Below, quien encabezó el estudio hecho con más de un millón de personas.
Below señala que se desconocen las causas de la tartamudez y que, igual que la mayoría de las patologías del habla y el lenguaje, «(s)e han estudiado muy poco porque no requieren hospitalización, pero pueden tener enormes consecuencias en la calidad de vida de las personas”, dice la codirectora del Instituto de Genética de la Universidad de Vanderbilt.
